EDITORIAL. Diseño y fotografía en redes sociales

Es evidente que hoy en día las redes sociales son un “must” para cualquiera que quiera dedicarse al mundo del diseño, la arquitectura y la fotografía. La revolución digital ha cambiado nuestra forma de comunicarnos, y con ella la manera en que nos presentamos en el mundo profesional. Podemos llegar más lejos, más fuerte y a mucha más gente que con los métodos tradicionales, casi sin salir de casa. More with less es un claro ejemplo de ello: somos un magazine digital que recopila proyectos internacionales para lectores de todo el planeta con un interés común: el diseño, la arquitectura y la fotografía. Y estamos agradecidos a las redes, porque nos han visto nacer y nos mantienen con vida.

Pero, aunque pueda parecerlo, estar en las redes no es sencillo, requiere mucho esfuerzo, constancia y dedicación. Es necesario trabajar una imagen, ser coherente con lo que se quiere transmitir, y ser muy profesional. Y eso no es fácil. Prueba de ello es que incluso en las escuelas se empieza a dar mucha importancia a la presentación y al marketing en redes sociales, algo que hasta hace poco no existía en las aulas. Siempre hemos sabido que las  presentaciones son importantes y dicen mucho de nosotros y nuestro trabajo, pero nunca antes se había hablado de “tener” o “cuidar” la imagen profesional ni de medir nuestro trabajo por el número de followers. Es obvio que debemos estar ahí, pero ¿de qué modo?

“En las redes sociales no vendes, enamoras”

Octavio Regalado

Studio Hey ha sabido encontrar su manera. El perfil en Instagram de este estudio de diseño gráfico barcelonés acumula más de 224000 seguidores y les proporciona aproximadamente el 80% del trabajo que tienen. Publicaciones frescas y coloridas de sus trabajos les han ayudado a estar ahí, manteniendo una imagen coherente. Otro caso de éxito son Daniel Rueda y Anna Devis, cuyos perfiles en conjunto deleitan a más de 480000 personas con sus trabajos fotográficos, muchos de los cuales provienen de encargos realizados gracias a mostrar públicamente su obra en esta red social.

Pero las redes sociales no son matemáticas: incluso haciéndolo bien es posible que el esfuerzo no revierta ganancias, y también hay que tener cierto cuidado, porque pueden llegar a ser un arma de doble filo. Quién más y quién menos tiene un perfil en Instagram o en Facebook, y lo gestiona con mayor o menor acierto a la hora de separar lo personal de lo profesional. En este caso es como en la vida real, hay que tener muy en cuenta qué se quiere contar profesionalmente y cómo se hace. Existen casos en los que las redes sociales ayudan y otros en los que perjudican, pero es evidente que en este mundillo son indispensables. Simplemente hay que saber cómo utilizarlas en nuestro propio beneficio.

 

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