Una oda a la arquitectura Suiza, el showroom de Bally

Bally es una marca de lujo Suiza que nació en 1851, y está ligada a una herencia de la artesanía del calzado.

El concepto para su nuevo showroom situado en Milán recae en la voluntad de llevar la historia de Bally a un espacio palpable, a la vez que dan vida a este espacio histórico en Milán, el que fue el primer teatro Kursaal y fue transformado en cine en 1925.

La idea principal era mantener algunos elementos clave del pasado, a la vez que lo relacionaran directamente con las actitudes más contemporáneas y modernas de la marca Bally.

 

bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-

 

Hoy en día Bally ofrece unos diseños únicos en calzado, accesorios, y ropa que siguen una estética fuerte, retro, y con un toque deportivo. 

 

Diseñado como un anfiteatro en espacio abierto, el showroom de Bally está hecho de elementos movibles. 

 

bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-

 

El acceso se diseñó como un espacio de galería con una rotación de diferentes trabajos, de manera que conecta la comunidad y amplía el universo de Bally. Este es el que entienden como el acceso a su teatro particular.

 

El espacio se construyó en dos secciones, la primera más baja y la segunda que alcanza unos 9 metros. Estas secciones están claramente divididas por una línea de latón que cubre el pavimento y las paredes. El espacio más alto se ve dominado con seis grandes ventanas que ofrecen una cascada de luz natural al interior.

 

bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-

 

Los muros están hechos de hormigón armado, como un himno a la arquitectura suiza, manteniendo el carácter de los marcos y la estrucutura original del edificio. 

 

A través de todo el espacio la paleta de colores pálida se ve reflejada en elementos como el pavimento de resina gris; de todas maneras algunos acentos se añadieron también, cómo el característico mármol rojo de Bally y el latón.

Por ejemplo, en el suelo de la entrada se ven pequeños tornillos que se insertaron en la resina gris, como si fuera un espejo de la estructura con forma de octágono en el tejado.

 

bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-

bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-

bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-

bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-

bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-

bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-

bally-milan-showroom-by-storagemilano-more-with-less-magazine-arquitecture-

Fotografías de Alberto Strada

SPONSORS